He tenido un accidente de tráfico. ¿Mi Seguro incluye el Abogado? (Lo obvio no lo es tanto, 8ª entrega)

Juan ha tenido un accidente de tráfico, ha hecho una declaración amistosa de accidente (parte) con el otro conductor y, además, tiene lesiones.

Tras ponerse Juan en contacto con su Compañía, ésta le ha designado a un Abogado para la reclamación, que no le atiende, ni le tiene informado. Juan está muy descontento pero piensa que no puede hacer nada ya que el Abogado lo paga la Compañía.

¿Puede Juan cambiar de Abogado? ¿Tendrá que pagar entonces a un Abogado privado?

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Evidentemente, Juan tiene derecho a escoger su Abogado. Mucha gente desconoce que el asegurado siempre tiene derecho a elegir libremente al Abogado y Procurador que tenga que defenderle y representarle en cualquier procedimiento. Ello se establece expresamente en el artículo 76.d de la Ley de Contrato de Seguro.

Por lo tanto, si Juan no está conforme con su Letrado, puede acudir a otro que, además, en principio, pagará su Compañía. La mayoría de Seguros de responsabilidad civil de vehículos incluyen un seguro de defensa jurídica.

Las Compañías, obviamente, tienen acuerdos con Abogados y les interesa que sean éstos los encargados de llevar los procedimientos de sus asegurados; pero ello no significa que el asegurado esté obligado a aceptar al Abogado que se le impone.

Si Juan no está conforme con la designa del Abogado de Compañía, debe examinar las condiciones de su póliza para confirmar que su Seguro incluye la defensa jurídica; o acudir a su Abogado de confianza para que éste le asesore. Si la póliza de Juan lo contempla, bastará con notificar a la Compañía el cambio de Abogado – cosa que puede hace el nuevo Letrado – y será éste el que se encargará de cobrar los honorarios de la Compañía.

Conclusión: La elección del Abogado es un derecho constitucional y, además, lo establece la propia Ley de Contrato de Seguro.

Igualmente, en caso de accidente de tráfico es muy probable que tu póliza incluya los gastos / honorarios de defensa jurídica y puedas acudir a un Abogado particular.

  

Si tienes alguna duda o quieres saber si tu póliza incluye la defensa jurídica y hasta qué importes, puedes ponerte en contacto con RIU & SIMANS Abogados, Sant Andreu, Barcelona.

“Denuncia falsa” de robo de móvil

Al salir a mediodía del trabajo, Juan fue a comer a un Bar. Cuando volvió a su puesto, se percató de que se había olvidado el móvil encima de la mesa del establecimiento: volvió pero ya no estaba y en el Bar no sabían nada.

Como tiene un seguro con cobertura ante robos de teléfono, pensó ir a la Comisaría a interponer una denuncia.

Un mes más tarde recibe una citación como investigado en la que se le acusa como autor de un delito de “simulación de delito”. ¿En qué consiste? ¿Qué puede pasarle a Juan?

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En relación a los teléfonos móviles, la mayoría de aseguradoras tan sólo cubren los dispositivos por “robo” y no por una pérdida o hurto. Por ello, la actuación de Juan no es un caso aislado.

En el caso de Juan, él presentó la pertinente denuncia ante la Comisaría y, como protocolo habitual, los Agentes le solicitaron el máximo de detalles sobre el suceso. Como realmente Juan no fue víctima de un robo, se tuvo que inventar la situación. Lógicamente, una vez interpuesta una denuncia, se realizan las pertinentes diligencias policiales y, en ese momento, la policía empezó a ver incongruencias: por ejemplo, en ocasiones, cuando los Agentes acuden al lugar donde presuntamente se cometió el robo, detectan en la zona cámaras de videovigilancia (de entidades bancarias, de comercios, etc.) y revisan la franja horaria del suceso; de este modo, resulta bastante sencillo confirmar la falsedad de la denuncia.

En otras ocasiones, es en el mismo momento de la denuncia cuando los Agentes constatan incongruencias en la definición de los hechos por parte del denunciante. Normalmente, cuando esto sucede se acaba interrogando a la persona y, o bien se contradice más aún, o bien acaba reconocimiento que ha cometido un error inventándose unos hechos.

En ambos supuestos – tanto si se descubre la falsedad cuando se están realizando las diligencias de investigación, como si se descubre en el mismo momento de la denuncia – la persona (en este caso, Juan) acaba recibiendo una citación en calidad de investigado (la antigua figura del ‘imputado’).

 

El Código Penal tipifica la simulación de delito. El tipo penal establece que el que interponga o simule ser víctima de una infracción penal o denunciare una inexistente (en este caso, Juan simula haber sido víctima de un robo de un teléfono móvil) será castigado con una multa de 6 a 12 meses; tales multas se tasan en Euros por día; exactamente de los 3 a los 10 Euros diarios. Por tanto, aunque condenasen a Juan con la multa mínima de 3 Euros al día durante 6 meses, tendría que abonar 540 Euros.

Hay que tener en cuenta que, en términos coloquiales, se suele hablar en estos casos de “denuncia falsa” pero lo cierto es que “denuncia falsa” es otro delito (del mismo carácter, pero otro distinto) en el cual en principio, además de lo anterior, se identifica a un autor. Las penas para este tipo delictivo son mucho más altas e incluso contemplan pena de prisión.

Si quieres saber que tendría que hacer Juan cuando reciba una citación como investigado puedes hacer click aquí.

Si tienes alguna duda o consulta, puedes ponerte en contacto con RIU & SIMANS, Abogados. En Sant Andreu, Barcelona. 93.517.45.43